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2 de febrero: Día Mundial de los Humedales

El 2 de febrero de cada año se celebra el Día Mundial de los Humedales, por cumplirse en esta fecha el aniversario de la firma de la Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, en la ciudad iraní de Ramsar, en 1971.

La Convención Ramsar es un tratado intergubernamental que suministra la base para la acción nacional y la cooperación internacional con vistas a la conservación y el amplio uso de los humedales y sus recursos. Es el único Acuerdo Ambiental Global relacionado con un ecosistema en particular y no se encuentra afiliado al Sistema de Acuerdos Ambientales Multilaterales de las Naciones Unidas, aunque colabora estrechamente con los mismos por intermedio de su participación plena y activa en los grupos de trabajo acerca de la biodiversidad en cada Acuerdo o Tratado Ambiental.

Uno de los principales logros de esta Convención ha sido la creación de la lista de humedales de importancia internacional. La lista de los Sitios Ramsar está compuesta por 1881 humedales pertenecientes a 159 países con una superficie muy cercana a los 185 millones de hectáreas (8 de enero 2010).

La República de Cuba forma parte de la Convención Ramsar desde el 12 de agosto de 2001, y hasta la fecha ha incorporado seis zonas a la Lista de Humedales de Importancia Internacional, con una superficie total de 1 188 411 hectáreas:
? Ciénaga de Zapata (12 de abril de 2001), provincia de Matanzas, 452 000 hectáreas.
? Buenavista (18 de noviembre de 2002), provincias de Villa Clara y Sancti Spiritus, 313 500 hectáreas.
? Ciénaga de Lanier y Sur de la Isla de la Juventud (18 de noviembre de 2002), municipio especial Isla de la Juventud, 126 200 hectáreas.
? Gran Humedal del Norte de Ciego de Ávila (18 de noviembre de 2002), provincia Ciego de Ávila, 226 875 hectáreas.
? Humedal Delta del Cauto (18 de noviembre de 2002), provincias de Granma y Las Tunas, 47 836 hectáreas.
? Humedal Río Máximo - Cagüey (18 de noviembre de 2002), provincia de Camagüey, 22 000 hectáreas.

Desde 1997 se celebra el Día Mundial de los Humedales, ocasión para que los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones y los ciudadanos en general incrementen sus acciones para elevar la conciencia pública sobre los valores y beneficios de estos especiales y significativos ecosistemas, contribuyan a su conservación, y destaquen la importancia de la Convención Ramsar.

El lema para la celebración del Día Mundial de los Humedales en el presente año 2010 es: Cuidando los humedales: una respuesta al cambio climático.

Pocas semanas nos separan de la celebración en Copenhague, el pasado mes de diciembre, de la XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, en la que no se pudo llegar a un acuerdo global para la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero luego de que concluya el actual y vigente período de compromisos establecido por el Protocolo de Kyoto para los años 2008 - 2012. Por otra parte, acaba de iniciar el Año Internacional de la Biodiversidad, de manera que existen grandes motivaciones para encarar el enfrentamiento al cambio climático en los escenarios naturales que nos proporcionan los humedales.

El artículo 1.1 de la Convención Ramsar define a los humedales de la siguiente manera: ¨extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros¨.

De acuerdo con lo anterior, se ha estimado que alrededor de 570 millones de hectáreas, un 6% de la superficie terrestre, están ocupadas por los humedales, los cuales se extienden desde las tundras hasta los trópicos.

La importancia de la conservación de los humedales radica en que constituyen la cuna y el almacén genético de la diversidad biológica, son importantes proveedores de agua y alimentos, representan la base de la supervivencia de numerosas especies de plantas y animales, estableciendo importantes zonas de refugios y reproducción. Los humedales naturales son ecosistemas muy resilientes, es decir, muestran una elevada capacidad para adaptarse a los cambios de las condiciones ambientales, lo cual es vital para numerosas especies y para los servicios que brindan a las comunidades humanas relacionadas con ellos.

Desafortunadamente, en las últimas décadas, como consecuencia de las actividades humanas no enfocadas hacia la sostenibilidad, muchos humedales han desaparecido o han sido intensamente degradados como consecuencia del mal manejo de sus aguas, la desecación, la contaminación, la sobre explotación de sus recursos, la expansión de la frontera agrícola, la construcción de infraestructuras para el transporte, el turismo y las urbanizaciones. La ausencia de figuras de protección para estos importantes ecosistemas favorece el proceso de su degradación con la consiguiente afectación para la diversidad biológica, llegando incluso a la extinción de numerosas especies que dependen muy estrechamente de estas zonas húmedas, particularmente las aves acuáticas.

La celebración del Día Mundial de los Humedales deberá encauzarse hacia la realización de actividades a nivel local y comunitario tomando en consideración el lema establecido para el presente año, entre las cuales se enumeran las siguientes:
? Invitar a personalidades para intervenir acerca de la importancia de estos ecosistemas para la diversidad biológica en general y particularmente por los servicios ambientales que le prestan a toda la población.
? Organizar talleres, conferencias, excursiones, concursos, exposiciones acerca de los humedales y su vínculo con los recursos naturales a nivel local, especialmente el agua, así como las medidas de enfrentamiento a los impactos del cambio climático.
? Realizar actividades prácticas y demostrativas de cómo proteger los humedales cercanos a la comunidad, evitando su degradación, propiciando su cuidado, así como el empleo eficiente del agua, evitando al máximo su contaminación.
? Realizar actividades prácticas de cómo proteger a la familia y a los miembros de la comunidad de las inundaciones, la salinización y contaminación de las aguas, y otros impactos naturales o antrópicos en los humedales.

Dr.C. José A. Díaz Duque

Vínculos para ampliación de la información:
www.undp.org
www.fao.org
www.unep.org
www.medioambiente.cu
www.ramsar.org
www.scg,cu

6 DE NOVIEMBRE: DÍA INTERNACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE LA EXPLOTACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE DURANTE GUERRAS Y CONFLICTOS ARMADOS

Por intermedio de la Resolución No. 56/4, el 5 de noviembre de 2001 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró al 6 de noviembre de cada año, como el Día Internacional para Prevenir la Explotación del Ambiente en Guerras y Conflictos Armados.
La preocupación de la comunidad internacional por los impactos negativos sobre el medio ambiente, provocados por los conflictos armados, se inició durante la guerra de Viet Nam, que se extendió hasta 1975. Solamente el empleo de herbicidas y desfoliantes destruyó más del 20% de las selvas tropicales de Viet Nam del Sur. En la Guerra del Golfo en 1991 se destruyeron miles de pozos de petróleo, provocando un desastre de proporciones incalculables por la emisión a la atmósfera de millones de toneladas de gases de efecto invernadero, la pérdida de singulares especies de la diversidad biológica y la afectación de frágiles ecosistemas
Numerosos son los ejemplos de los efectos negativos que provocan sobre el medio ambiente las guerras y los conflictos armados, muchos de los cuales se generan incluso motivados por la apropiación, el saqueo y dominio de los recursos naturales como el petróleo, el gas, los minerales metálicos, los bosques y el agua.
La venganza, el odio, la ambición, la injusticia, el rencor, la discriminación y otros males que anidan en los corazones de determinados seres humanos con gran poder destructivo, conducen al desorden, la hecatombe y el desequilibrio de la Naturaleza.
Los países en los cuales tiene lugar el triste y lamentable escenario de la guerra quedan desvastados, y aquellos seres que logran preservar sus vidas apenas disponen de los elementales recursos naturales como el suelo y el agua para sobrevivir. Este impacto se extiende en el tiempo mucho más allá que el fin del conflicto, y sobrepasa también sus límites espaciales y generacionales, provocando migraciones hacia otros territorios menos afectados. En este contexto son los pobres los más vulnerables y los más sufridos en todos los sentidos, pues son los más apegados y dependientes de la naturaleza; de ella reciben sus alimentos y medicamentos, y encuentran sustento y refugio, incluso vivienda.
Al decir del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, ¨… el medio ambiente no es otra cosa que una víctima inocente atrapada entre el fuego cruzado ¨ Resulta imposible ignorar los catastróficos daños que producen las guerras sobre el medio ambiente, además de las enormes pérdidas en vidas humanas y en recursos económicos. Este es, por tanto, el objetivo esencial de este Día Internacional: Recordar y siempre recordar que las guerras y los conflictos armados son actos de barbarie de la raza humana que también destruyen al medio ambiente, contribuyendo aún más al proceso de extinción del amenazado homo sapiens.
Al concluir las guerras, generalmente se obvian los procesos de rehabilitación de las zonas afectadas, las cuales no resultan aptas para la vida como consecuencia de la enorme contaminación de las aguas y los suelos por el empleo de agentes químicos y sustancias radioactivas, la presencia de minas, municiones y bombas no explotadas, o la destrucción total de bosques, humedales, cuencas y otros importantes ecosistemas. El daño al medio ambiente es también un impedimento para el restablecimiento de la paz y la reconciliación social.
Un reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), publicado en febrero del presente año, señala que el 40% de los conflictos armados al interior de los países están relacionados con los recursos naturales. Este informe advirtió que a medida que aumenta la demanda de la población por los recursos naturales, hay más riesgos de que esos conflictos se intensifiquen en el futuro, sobre todo como consecuencia de la escasez de agua y la inseguridad alimentaria, fenómenos éstos acrecentados por los efectos del cambio climático.
Las nefastas consecuencias de las guerras ocurridas en Viet Nam, el Golfo, Palestina, Yugoslavia, Afganistán e Irak, por solo mencionar algunas de las más recientes, no han logrado detener el afán de conquista y dominio, y por tanto se ha continuado sembrando la muerte y la destrucción de toda la vida natural en importantes zonas del planeta. El ser humano contra el propio ser humano y contra su hábitat.
La celebración del Día Internacional para Prevenir la Explotación del Ambiente en Guerras y Conflictos Armados deberá estar dirigida hacia la realización de talleres, conferencias, concursos, exposiciones acerca de la ocurrencia de las guerras y los conflictos armados y su vínculo con los recursos naturales, así como los impactos sobre el medio ambiente y las acciones de su rehabilitación una vez concluido el conflicto. El objetivo esencial de toda actividad a realizar debe consistir en reflexionar en torno a la influencia de las guerras en el medio ambiente, sus consecuencias y el papel a jugar para reestablecerlo y preservarlo.

Dr.C. José A. Díaz Duque


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PRIMER LUNES DE OCTUBRE: DÍA MUNDIAL DEL HABITAT


El primer lunes de octubre de cada año se celebra el Día Mundial del Hábitat, instituido en 1985 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas mediante la Resolución No. 40/202. La idea esencial de esta celebración es reflexionar sobre el estado de las ciudades y el derecho básico de todos a una vivienda decorosa. Se pretende también, enfatizar a todos los habitantes del planeta sobre la responsabilidad colectiva por el futuro del hábitat humano.

La primera celebración del Día se efectuó en 1986, y marcó el décimo aniversario de la primera conferencia internacional sobre el tema - hábitat: la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos, celebrada en los meses de mayo y junio de 1976 en Vancouver, Canadá. Dos décadas después tuvo lugar Hábitat II, en junio de 1996, en Estambul, Turquía, y para el 2016 se ha anunciado la celebración de Hábitat III, la Tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos.

Desde 1986 el Día Mundial del Hábitat se celebra anualmente en todas las ciudades del mundo, dada su importancia social, por el crecimiento de la población y el deterioro de las condiciones del medio ambiente urbano. En consecuencia con ello la ONU también creó una agencia especializada para la gestión y el desarrollo integral del hábitat: el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-HABITAT) que trabaja para lograr que las personas posean un lugar donde hallen paz y dignidad, sin barreras económicas, políticas, religiosas, étnicas o sociales. Allí donde las diferencias existen, persigue el objetivo de mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los habitantes. Cada día mundial del hábitat se selecciona un lema distinto como guía para la acción.

Este año el lema de la celebración, dado a conocer por UN-HABITAT es: “Planeando nuestro Futuro Urbano”, y las acciones a desarrollar están enfocadas hacia el tema del mejoramiento de la planificación urbana, de manera que las ciudades puedan gestionar y reducir los impactos del cambio climático, la crisis financiera y la pobreza urbana alrededor de todo el planeta, es decir, para enfrentar con decisión e inteligencia los nuevos y principales desafíos del siglo XXI.

No pocos países subdesarrollados continúan experimentando índices elevados de urbanización, acompañados de consecuencias serias – hacinamiento, marginalidad, pobreza, informalidad, violencia, insalubridad, asentamientos precarios sin infraestructura adecuada para atender la demanda de las poblaciones urbanas crecientes.

Más de la mitad de los habitantes del planeta viven en la actualidad en áreas urbanas, y con una expectativa de crecimiento en dos tercios para el año 2050. No hay dudas que la “agenda urbana” debe convertirse en una prioridad para los gobiernos, las autoridades locales y las organizaciones no gubernamentales.

La mayoría de los sistemas actuales de planificación urbana en varias partes del mundo se muestran deficitarios para enfrentar los principales desafíos urbanos del siglo XXI y han fallado al desconocer la necesidad de involucrar a las comunidades y otros actores en la planificación de las áreas urbanas.

El Día Mundial del Hábitat es el día mundial del derecho a la vivienda digna, al acceso a los servicios básicos, a la educación, a la salud, a la justicia, a la seguridad y sobre todo, a la posibilidad de vivir en armonía con el lugar donde uno habita.

En la actualidad cien millones de personas carecen de hogar y mil millones viven en moradas precarias. Esto trae aparejado que no tienen acceso a los servicios básicos como el agua potable, la electricidad, el saneamiento y otros. Por ello, el Día Mundial del Hábitat reclama trabajar en estrategias que permitan proporcionar el acceso ilimitado y equitativo para estas personas que habitan en zonas marginales y precarias.

UN-HABITAT trabaja arduamente para alcanzar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular mejorar para el 2020 las condiciones de vida de al menos 100 millones de personas que malviven en tugurios y ciudadelas. De igual forma se proyecta con programas específicos para reducir a la mitad el número de personas que no tienen acceso sostenible al agua potable y a los servicios básicos de saneamiento para el año 2015.

De acuerdo con los datos del último censo de población y viviendas, efectuado en el año 2002, el 75,9% de la población cubana reside en zonas urbanas, y de ella el 53,8% en las capitales provinciales, siendo la ciudad de La Habana, con el 25,9% la de mayor población residente, por lo que el tema de la gestión de las ciudades en Cuba se convierte en un asunto de total y absoluta prioridad.

Las ciudades cubanas presentan, en mayor o menor grado, los siguientes problemas fundamentales: deterioro del fondo habitacional, insuficiente e irregular abasto de agua e insuficiente servicio de saneamiento. Estos tres aspectos requieren de elevados montos financieros para cubrir las necesarias inversiones y además exigen de un largo plazo de tiempo para su ejecución total. En su solución también deben considerarse los impactos del cambio climático, en particular, la ocurrencia frecuente de ciclones de gran intensidad y la elevación del nivel medio del mar.

El planeamiento territorial y urbano en Cuba se lleva a cabo por el Instituto de Planificación Física, institución que rige el Sistema de Planificación Física en el territorio nacional desde el año 1960, en coordinación con otros organismos e instituciones.

La celebración del Día Mundial del Hábitat deberá estar matizada por la realización de actividades a nivel de cada ciudad y poblado:
? Invitar a personalidades para intervenir sobre la importancia de alcanzar un verdadero desarrollo sostenible en los núcleos urbanos.
? Organizar talleres, conferencias, concursos, exposiciones acerca de la planeación urbana y su vínculo con los recursos naturales a nivel local.
? Promover la imagen de las ciudades y poblados, así como la conciencia ambiental de los ciudadanos en la protección y cuidado de su hábitat.
? Realizar actividades prácticas y demostrativas de cómo proteger a la familia y sus hogares de los ciclones, las aguas contaminadas, la elevación del mar, los terremotos, los deslizamientos, la sequía y los impactos de otros fenómenos naturales.


Dr. C. José A. Díaz Duque


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16 DE SEPTIEMBRE: DÍA INTERNACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN DE LA CAPA DE OZONO


El 19 de diciembre de 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 16 de septiembre como el Día Internacional para la Conservación de la Capa de Ozono, en conmemoración de la fecha en que se firmó el Protocolo de Montreal relativo a las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (Resolución 49/114), un 16 de septiembre de 1987.

Desde ese momento, se invitó a todos los Estados a que dedicaran el Día a la promoción, en el plano nacional, de actividades que correspondan a los objetivos y propósitos del Protocolo de Montreal y sus Enmiendas. Este año el tema de celebración, dado a conocer por la Secretaría del Ozono es: “Participación universal: la protección del ozono unifica al mundo”.

La capa de ozono, ubicada en la parte superior de la atmósfera, filtra la luz solar e impide que los efectos negativos de la radiación ultravioleta se manifiesten en la superficie del planeta, con lo que se preserva la vida en el mismo.

El ozono es un gas que está presente de forma natural en la atmósfera. Su molécula contiene tres átomos de oxígeno enlazados (O3). Un 90% del ozono se ubica en la estratósfera, en una zona que comienza a los 10 km por encima de la superficie terrestre y se extiende hasta unos 50 km. Esta zona se le conoce como la capa de ozono. El 10% restante se encuentra en la zona más baja de la atmósfera, conocida como tropósfera, que abarca desde la superficie terrestre hasta unos 10 km, y comúnmente se le denomina ozono troposférico.

El ozono de la estratósfera absorbe una parte de las radiaciones solares ultravioletas que podrían ser dañinas para los seres vivos. La excesiva exposición a estas radiaciones por parte de los seres humanos le eleva el riesgo de contraer cáncer de piel y cataratas, así como de alterar su sistema inmunológico. La radiación ultravioleta también afecta el crecimiento de las plantas, los organismos unicelulares y el ecosistema acuático. Por su utilidad a este ozono se le conoce como ¨ozono bueno¨, de ahí la necesidad de su protección.

El ozono de la tropósfera está estrechamente relacionado con la presencia de gases contaminantes derivados de la acción humana. Por su ubicación cercana a la superficie terrestre, este ozono se encuentra en contacto directo con los seres vivos, siendo perjudicial para los mismos, pues en elevadas concentraciones destruye o altera otras moléculas. A causa de sus efectos disminuyen los rendimientos de las cosechas y se retarda el crecimiento de los árboles. En los seres humanos reduce la capacidad pulmonar, provoca dolores de pecho, causa irritación en las vías respiratorias y agrava las afecciones pulmonares y cardíacas. Por todos estos efectos negativos se le denomina ¨ozono malo¨, siendo muy conveniente la reducción de la emisión de gases contaminantes que forman este ozono en la capa inferior de la atmósfera.

La capa de ozono, conformada por el ozono estratosférico u ozono bueno, se ve afectada por las sustancias que contienen átomos de cloro y bromo, conocidas como sustancias halogenadas, que se emiten a la atmósfera como resultado de determinados procesos industriales y por el consumo de ciertos productos. Estos compuestos halogenados llegan a la atmósfera y destruyen el ozono de la estratósfera, fundamentalmente en los polos, provocando la aparición del denominado ¨hueco o agujero de la capa de ozono¨, que no es más que el resultado de una sensible reducción de su espesor, especialmente en la Antártida.


De forma general, a los compuestos que afectan a la capa de ozono se les denomina ¨sustancias agotadoras de ozono¨, reconocidas internacionalmente por la expresión SAO. Estos compuestos son muy comunes en los sistemas de refrigeración y de climatización, en los extintores de incendios, en los impelentes de ciertos aerosoles utilizados en la cosmética y la medicina, en limpiadores de metales y circuitos electrónicos, como solventes o disolventes de tintas y correctores. También en la agricultura se utilizan fumigantes en base al bromuro de metilo. La producción, el consumo y la comercialización de todas estas sustancias agotadoras del ozono están regulados por el Protocolo de Montreal y sus diferentes enmiendas, de ahí la importancia de su conocimiento, difusión y aplicación efectiva.

El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida fue descubierto a principios de la década de los años ochenta del pasado siglo, cuando se compararon con observaciones del total de ozono realizadas en 1957 a fines de la temporada invernal y principios de la primavera (agosto-noviembre) en estaciones basificadas en el continente antártico. Con el desarrollo de la tecnología espacial comenzaron a realizarse sondeos satelitales sistemáticos sobre esta zona que corroboraron el adelgazamiento de la capa de ozono y su extensión espacial sobre el Polo Sur. Con el incremento de la emisión de SAO en el transcurso de los años, la superficie del agujero de la capa de ozono superó con creces el doble del área del continente Antártico, afectando zonas australes de América del Sur, África y Australia.

Con la adopción y entrada en vigor del Protocolo de Montreal así como la implementación práctica de sus correspondientes Enmiendas (Londres 1990, Copenhague 1992, Montreal 1997 y Beijing 1999) y los acuerdos de las Conferencias de las Partes, ha sido posible detener las emisiones de las SAO y reducir las dimensiones del agujero de la capa de ozono. En este empeño un singular papel ha desempeñado el Fondo Multilateral para la aplicación del Protocolo de Montreal, establecido en 1990 gracias a la Enmienda de Londres. Este Fondo ha brindado una crucial asistencia a los países en desarrollo con vistas a la creación de capacidades y a la asimilación de novedosas tecnologías para lograr el cumplimiento de sus compromisos para la protección de la capa de ozono.

Desde julio de 1992 el Estado cubano ratificó los instrumentos internacionales multilaterales dedicados a la protección de la capa de ozono, el Convenio de Viena y el Protocolo de Montreal, así como las enmiendas adoptadas con posterioridad, destacándose en el riguroso cumplimiento de los compromisos contraídos. Apenas transcurrido un año de esa fecha, se elaboró el programa del país para la erradicación de las SAO.

En 1995 fue creada la Oficina Técnica del Ozono, con la finalidad de coordinar, dirigir y propiciar las acciones requeridas para reducir el empleo y finalmente erradicar en Cuba las sustancias agotadoras de la capa de ozono, mediante la capacitación, la innovación tecnológica y el desarrollo de decenas de proyectos con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Algunas de las más importantes acciones realizadas por Cuba en algo más de dos décadas de vigencia del Protocolo de Montreal se resumen a continuación:

• En 1999 se congeló el consumo de los CFC y para el 2005 se había reducido en mas de un 50% su consumo, así como se redujo el 80% del Bromuro de Metilo y prácticamente todo el consumo de halones, dejando solo para el uso de técnicas analíticas de laboratorio bajas proporciones del metilcloroformo y el tetracloruro de carbono.
• Se implementó un riguroso sistema de licencias y de cuotas de importación, exportación y consumo de SAO así como un sistema de control de importación de productos, equipos y sistemas que contienen dichas sustancias, que ha permitido un estricto control en frontera de las mismas y garantiza el cumplimiento de sus compromisos con el Protocolo de Montreal.
• Se han sustituido prácticamente todos los refrigeradores domésticos ineficientes y que trabajaban con CFC, más de 3 millones y medio, por otros nuevos sin CFC, eficientes energéticamente y que eliminan el consumo de CFC en este importante sector. Esto conllevó la creación de más de 80 centros especializados de recuperación de refrigerantes almacenados en los equipos, quedando disponibles para su reutilización o destrucción, garantizando de esta manera que no se escapen a la atmósfera y afecten la capa de ozono.
• Se han ejecutado decenas de proyectos por mas de 12 MM de dólares con el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal y las agencias del sistema de Naciones Unidas PNUD, ONUDI y PNUMA, los que han contribuido de forma significativa al cumplimiento de los compromisos contraídos y a la eliminación definitiva de las SAO en el país.
• Se han entrenado más de 5000 mecánicos y técnicos en las buenas prácticas de refrigeración y se ha capacitado cerca de un millar de inspectores de Aduana en la detección en frontera de las SAO, productos y equipos.

La actividad de la Conservación de la Capa de Ozono y la eliminación de las Sustancias que agotan la Capa de Ozono se han integrado al desarrollo del país con una clara perspectiva hacia el futuro. Hoy existe una vasta conciencia sobre el tema en decisores, técnicos, estudiantes y la población en general, lo que ha permitido una integración de toda la sociedad a esta noble labor de proteger a la humanidad.

La realización, en esta celebración, de exposiciones, concursos, talleres, conferencias, festivales y conciertos son actividades esenciales para profundizar en la importancia de proteger la capa de ozono y para la divulgación de las mejores experiencias alcanzadas hasta la fecha.

Dr. C. José A. Díaz Duque

Vínculos para ampliación de la información:
www.ozone.unep.org
www.multilateralfund.org
www.uneptie.org/ozonaction
www.unep.org
www.undp.org
www.capadeozono.cu

11 DE JULIO: DIA MUNDIAL DE LA POBLACIÓN

El Día Mundial de la Población fue establecido en 1989 por el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) tomando como base el hecho de que el 11 de julio de 1987 la población mundial alcanzó los cinco mil millones de personas.

El objetivo principal de esta conmemoración es conciliar la atención ciudadana acerca de la urgencia y la importancia de los problemas de la población, en especial, en el contexto de los planes y programas generales de desarrollo, subrayando la necesidad de encontrar soluciones a dichos problemas.

El asunto de la población del planeta no es sólo una cuestión demográfica o de cifras relacionadas con la natalidad, la mortalidad y las migraciones. Se trata esencialmente de los aspectos sociales y ambientales que gravitan sobre cada ser humano. Es un asunto muy importante que se relaciona con el acceso a los servicios de salud, a la educación, a la alimentación adecuada, al agua potable, el derecho a la vivienda, a convivir en un medio ambiente sano, el disponer de una vida digna para todos los seres humanos en armonía con la naturaleza.

Este año se conmemora el veinte aniversario de la adopción del 11 de julio como Día Mundial de la Población y se ha dedicado el mismo a la educación de las niñas como una vía para poner un freno a la pobreza. El lema adoptado por el Fondo Mundial de la Población es: Combatir la pobreza: Educar a las niñas.

La población mundial supera hoy los 6 700 millones de personas y se estima que para el año 2050 esta cifra se ubique entre los 8 000 y los 11 000 millones de habitantes del planeta, con una mayor probabilidad en los 9 400 millones, con un ritmo de crecimiento anual de 80 millones en los próximos diez años. Esto significa que para el 2050 será necesario construir, en apenas unos 40 años, casi otro mundo como el de 1987, cuando había 5.000 millones de personas, con vistas a garantizar condiciones mínimas de vida para la población. Ello demandará enormes volúmenes de recursos naturales, particularmente materiales para la construcción.

El incremento casi exponencial de la población de la Tierra ha provocado la reducción del espacio vital para cada ser humano. Si en el año 1900 apenas alcanzábamos mil seiscientos millones de habitantes, significando 7,91 hectáreas por persona para todos los usos, en el año 2000 con seis mil millones de habitantes, apenas disponemos de 2,15 hectáreas por persona, y para el 2050 solo será de 1,43 hectáreas por persona.

Este crecimiento de la población, junto a otros factores sociales y económicos, ha producido enormes dificultades para el acceso a los recursos naturales vitales como agua y suelos cultivables para la producción de alimentos, así como a los servicios de salud y educación, provocando al mismo tiempo el deterioro del medio ambiente.

Sin embargo, la presión de la población sobre los recursos naturales del planeta no se ejerce de forma homogénea en toda la Tierra, ni es asunto solo de la disponibilidad natural de esos recursos. Las formas de apropiación, consumo y distribución tienen mucho mayor peso de lo imaginable. Así un habitante del Norte desarrollado consume entre 100 y 150 veces más recursos que un habitante del Sur subdesarrollado, al mismo tiempo que genera muchos más residuos al medio. Expresado en otras palabras: el 20% de la población mundial consume el 80% de todos los recursos naturales del planeta.

Los patrones irracionales de consumo del Norte industrializado han fabricado necesidades artificiales para alcanzar un determinado modo de vida suntuoso y derrochador, con tecnologías inapropiadas e insostenibles, que reclaman un mayor consumo de energía, derivados de los hidrocarburos, agua, madera y otros recursos naturales. En tanto la mayor parte de la población apenas puede satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, vivienda, ropa y calzado.

Algunas cifras oficialmente divulgadas por los organismos de las Naciones Unidas resultan verdaderamente escalofriantes:
FAO: 1 020 millones de personas pasan hambre diariamente.
PNUD: 1 100 millones de personas se ven privadas del derecho a un agua limpia y 2 600 millones no tienen acceso a un saneamiento adecuado.
PNUMA: 1 100 millones de personas viven en zonas de tierras degradadas.
HABITAT: 1 000 millones de personas viven en tugurios o asentamientos precarios.
ONU-SIDA: 32,7 millones de seres humanos viven enfermos con el VIH y 290 mil niños murieron a causa de este virus de un total de 2,1 millones de fallecidos en el 2007.
OMS: 1,8 millones de niños mueren cada año (4 900 muertes diarias) como consecuencia directa de la diarrea y otras enfermedades causadas por el agua sucia y por un saneamiento inadecuado.

El agotamiento de los recursos hídricos del planeta, la deforestación, la degradación de las tierras, la contaminación y la escasez de alimentos, entre otros problemas globales, son causados principalmente por los irracionales patrones de consumo y de distribución de las riquezas y los conocimientos. En mucha menor medida pueden ser explicados puntualmente por el crecimiento de la población. Solo los Estados Unidos de América consumen la mitad de los recursos no renovables del planeta y su población solo alcanza el 5% de la población mundial. Su Huella Ecológica supera con creces la de cualquier otro país del mundo y particularmente la de los países menos desarrollados.

De acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, para este Día Mundial de la Población, los cubanos superaremos la cifra reportada para el cierre del pasado año ascendente a 11 236 099 habitantes, de los cuales 5 608 152 son mujeres y 5 627 947 son hombres, para una relación de masculinidad del 1,004.

La celebración del 20º aniversario del Día Mundial de la Población deberá estar matizada por la realización de actividades a nivel local y comunitario:
? Invitar a personalidades de la localidad para intervenir acerca de la importancia de la educación para alcanzar un verdadero desarrollo sostenible de toda la población.
? Organizar talleres, conferencias, concursos, exposiciones acerca de la población y su vínculo con los recursos naturales a nivel local.
? Realizar actividades prácticas y demostrativas de cómo proteger a la familia y a los miembros de la comunidad de las aguas contaminadas, la elevación del mar, los terremotos, la perdida de suelo, los deslizamientos, los ciclones, la sequía y los impactos de otros fenómenos naturales.


Dr. C. José A. Díaz Duque

Vínculos para ampliación de la información:
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www.medioambiente.cu/Planeta_Tierra/contribuciones.asp

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